Todos tenemos sueños, pero lo que hace que algunos sean más alcanzables que otros es la determinación que le ponemos para salir a concretarlo.

Arsenio es uno de esos jóvenes que no solo se lanzó a la conquista del suyo, sino que no tuvo inconvenientes para alterar un poco el camino tradicional con el objetivo de lograr “el sueño del pibe”, que es jugar al fútbol de forma profesional.

Con 21 años, Arsenio Chamorro Ramírez viajó a la ciudad norteamericana de Hays (Estado de Kansas), donde seguirá la carrera de Ciencias del Deporte en la Fort Hays State University, gracias a una beca que le fue otorgada a través del programa que ofrece Becas Deportivas USA en nuestro país.

“Son muchas emociones acumuladas. Por salir de lo que uno conoce, su país, e ir a chocar con algo totalmente nuevo, grandioso… por ahí te puede dar un poco de miedo afrontar eso. Pero a la vez, por todo lo que implica, las cosas fenomenales que uno va a adquirir. Es algo muy importante e increíble”, reconoció en referencia a los días previos al viaje.

Arsenio se enteró del programa de Becas Deportivas USA a través de un par de amigos paraguayos que, casualmente, estudian en la universidad a la que fue: “El amigo que está allá tiene, más o menos, un caso igual al mío: toda su vida intentó jugar en Primera acá (Paraguay), pero cómo íbamos creciendo y no pasaba nada, cada vez se ponía más difícil. Entonces, empezamos a buscar nuevos horizontes”.

ChamorroAsí fue como este volante por izquierda, que inició su carrera a los 7 años en el club Libertad, para luego pasar a las divisiones formativas de Tacuary y, por último, jugar en la categoría Reserva de Sol de América, tuvo el coraje de desviar el tradicional camino de todo aspirante a futbolista profesional para apostar a una educación del más alto nivel gracias a su talento deportivo.

En el showcase realizado en febrero pasado en el Complejo Rakiura, Arsenio y un centenar de chicos debieron demostrar todas sus cualidades ante los entrenadores que llegaron de distintas universidades de Estados Unidos, para conseguir el objetivo de que les ofrecieran una beca.

Pese a la tensión, vivió “tranquilo” dicha jornada. “Sabía que era la oportunidad, pero que también estaba haciendo lo que me gusta. Traté de concentrarme lo más que pude y jugué a que salga el juego lindo que es lo que más me gusta del deporte: las gambetas, jugar sin presión, tranquilo”, rememoró. “Era una oportunidad en la que no tenía nada que perder”, resaltó.

Sobre el momento más esperado, ese en el cual le informaron que había sido seleccionado por la Fort Hays State, comentó que al compartir tamaña noticia con su familia, “la emoción fue increíble de parte de ellos, por todo el sacrificio que estaba haciendo, entrenando, preparándome para esto y que al final haya dado sus frutos. Fue increíble”.

Y si en la familia nos enfocamos, Arsenio reconoció que hubo “noches en que no podía dormir pensando” en lo que sería vivir lejos de sus padres y hermanos. “La verdad que se piensa bastante y es muy difícil afrontar eso, pero es el sacrificio que tiene todo éxito”, acotó a modo de motivación.

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“El mundo necesita más personas que sigan sus sueños”

Como el ritmo de vida se presenta bastante intenso para él en Estados Unidos, quizás sean Don Ambrosio y Doña Librada quienes sufran más con la distancia, y es por eso que el hijo se tomó el tiempo para actualizar a sus padres en cuanto al uso de la tecnología se refiere.

“Yo sé que les va a costar más a ellos que a mí, porque mis padres ya son de edad y vivían solos conmigo en casa”, reconoció. “Pero me encargué de enseñarle a mi viejo cómo usar la Notebook para poder comunicarnos un poco más”, acotó con una sonrisa que denotaba lo divertida que habrá sido esa experiencia tan íntima entre ambos.

Sobre la oportunidad que Becas Deportivas USA brinda a los jóvenes paraguayos, Arsenio aseguró que es “grandiosa en todos los sentidos, porque te permite continuar haciendo lo que más te gusta, que es jugar al fútbol, y qué mejor que con ese plus de estudiar en un país de primer mundo”.

Él ya escaló el primer peldaño ganándose la beca. A partir de ahora inicia la batalla por “el mayor objetivo que tengo, que es el sueño del pibe: poder consagrarme en la MLS”. Sí, nada menos que la liga profesional de fútbol de los Estados Unidos. “Eso es lo que voy a buscar”, recalcó, al tiempo de asegurar que como profesional universitario fue para “traer todo lo mejor que vaya a adquirir allá para invertir en nuestro país”.

Por último, Arsenio Chamorro Ramírez dejó un mensaje a todos los jóvenes que aún están indecisos en la búsqueda de sus sueños: “Háganlo sin miedo, sigan sus sueños porque es lo que el mundo necesita más. Personas que sigan sus sueños y que sigan haciendo lo que más les gusta y apasiona. No se dejen llevar por lo material y el bienestar, sino que láncense. Tal vez puedan pasar unos meses malos, pero si están siguiendo sus sueños, va a valer la pena siempre”.

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